El tercer capítulo de la Copa Libertadores tendrá lugar este martes en el Estadio Mineirão de Belo Horizonte, donde Boca Juniors enfrentará a Cruzeiro, un rival con historia en la competición.

El conjunto argentino llega en un momento óptimo, con una racha de 14 partidos sin perder y un rendimiento colectivo en ascenso. Boca ganó sus últimos tres encuentros y no conoce la derrota desde el 8 de febrero, cuando cayó 2-1 ante Vélez en Liniers.

Claudio Úbeda, el entrenador que en poco más de un mes pasó de recibir silbidos a ser respaldado por la hinchada, presentará su mejor equipo para este compromiso, programado para las 21:30 horas.

Además del arquero titular Javier García, de 39 años, viajará a Brasil el joven guardameta Fernando Rodríguez, de 21 años, recientemente firmado profesionalmente. El cuerpo técnico confía en mantener la solidez defensiva que ha caracterizado a Boca en las últimas fechas.

Úbeda destacó que la clave para revertir la situación inicial del equipo fue la armonía dentro del plantel. "Es fundamental que las relaciones humanas fluyan y que cada jugador que ingresa mantenga o supere el nivel de quien sale", explicó.

Por su parte, Cruzeiro no atraviesa un buen momento y llega con la necesidad imperiosa de sumar de a tres para no alejarse de la zona de clasificación. El equipo brasileño viene de ganar 1-0 a un rival directo y de salir de la zona de descenso en su campeonato local.

El clásico regional ante Atlético Mineiro, dirigido por Eduardo Domínguez, se aproxima y genera presión sobre el plantel. Su principal figura es Lucas Romero, ex Vélez e Independiente.

En la Libertadores, Cruzeiro comenzó con un triunfo ante Barcelona de Guayaquil (1-0), pero luego cayó en casa frente a Universidad Católica (2-1). Una victoria frente a Boca le permitiría igualar la línea del conjunto argentino, que viene de superar 2-1 a los chilenos y 3-0 a los ecuatorianos.

El duelo en el Mineirão se presenta como una oportunidad clave para ambos equipos en busca de afianzarse en la competencia continental.