Esteban Andrada vivió una jornada negra este domingo durante la derrota de Zaragoza por 1-0 ante Huesca en la Segunda División de España. El ex arquero de Lanús y Boca protagonizó un episodio polémico cuando, tras recibir la segunda tarjeta amarilla, propinó un fuerte puñetazo al capitán del equipo local, Jorge Pulido.

El partido, clave para la lucha por evitar el descenso, estaba cargado de tensión. Huesca se había puesto en ventaja con un penal convertido por Óscar Sielva a los 20 minutos del segundo tiempo. Zaragoza intentaba con urgencia el empate, mientras Andrada y Pulido intercambiaban palabras frente al árbitro.

Cuando Pulido se acercó a dialogar con el juez, Andrada reaccionó con un empujón que derivó en su expulsión. Al salir del campo, el arquero fue directamente hacia Pulido y lo golpeó en la cara, provocándole un hematoma en el pómulo izquierdo.

Esta acción desató un tumulto entre ambos planteles que requirió la intervención de las fuerzas de seguridad para calmar la situación.

El árbitro también expulsó con roja directa a Tasende, de Huesca, por una patada fuera de juego, y a Dani Jiménez, portero suplente de Zaragoza, por agredir a Andrada en el altercado. El encuentro terminó con jugadores de campo defendiendo los arcos y con la victoria asegurada para Huesca.

En su informe arbitral, Arcediano Monescillo detalló la agresión de Andrada y advirtió que el arquero se expone a una sanción ejemplar. El antecedente más cercano es el del arquero Germán Burgos, quien recibió once fechas de suspensión tras un incidente similar en la temporada 1999/2000.

El club Zaragoza emitió un comunicado señalando que analizará lo ocurrido para tomar las medidas disciplinarias correspondientes. Por su parte, el entrenador David Navarro condenó la conducta del arquero y remarcó que "hay líneas que no se pueden traspasar, no solo como profesionales sino también como seres humanos".

Andrada reconoció su error y manifestó arrepentimiento: "Estoy muy arrepentido. A lo largo de mi carrera solo había tenido una expulsión, y fue por tocar la pelota con la mano fuera del área. Fue una situación límite en la que me salí de contexto".