Los buques podrán pasar por una ruta determinada y con el permiso de la Guardia Revolucionaria; el mandatario estadounidense remarcó que el bloqueo contra el transporte marítimo iraní seguirá vigente hasta que concluyan las negociaciones con el régimen.

 

TEHERÁN.– En medio de la tregua entre Israel y el Líbano establecida este jueves, Irán anunció la reapertura total del estrecho de Ormuz para el tránsito de buques comerciales, un movimiento que introduce una señal de distensión en un conflicto aún abierto. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró la medida, aunque dejó en claro que el bloqueo naval estadounidense sobre barcos y puertos iraníes seguirá vigente hasta que la negociación con Teherán “esté completa al 100%”.

 

“De acuerdo con el alto el fuego en Líbano, el paso para todos los buques comerciales a través del Estrecho de Ormuz se declara completamente abierto durante el resto del período de alto el fuego, en la ruta coordinada ya anunciada por la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos de la República Islámica de Irán”, indicó el canciller iraní, Abbas Araghchi, en la red social X.

 

Poco después, un oficial militar iraní aportó detalles operativos: los buques comerciales podrán transitar por una ruta determinada y con autorización de la Guardia Revolucionaria, según informó la televisión estatal.

 

El anuncio fue rápidamente capitalizado por Trump, quien en su red Truth Social celebró la reapertura del estratégico corredor marítimo. “Irán acaba de anunciar que el estrecho está completamente abierto y listo para el paso libre. ¡Gracias!”, escribió. Más tarde, incluso aseguró que Teherán se comprometió a no volver a cerrar la vía “nunca más”. “No volverá a ser utilizado como arma contra el mundo”, agregó.

 

En una seguidilla de mensajes, el mandatario fue más allá y atribuyó a la intervención estadounidense avances concretos en el terreno. “Irán, con la ayuda de Estados Unidos, ha retirado o está retirando todas las minas marítimas. ¡Gracias!”, escribió.

 

También agradeció el respaldo de aliados regionales: “Gracias a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar por su gran valentía y ayuda”.

 

Aun así, el mandatario introdujo un matiz clave: el levantamiento del paso no implica el fin de la presión estadounidense. “El estrecho de Ormuz está completamente abierto y listo para el comercio y el tránsito libre, pero el bloqueo naval se mantendrá en pleno vigor en lo que respecta a Irán, hasta que nuestra transacción se complete al 100%”, advirtió en otro mensaje.

 

En la misma línea, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que ningún buque logró eludir el control naval durante el bloqueo, y que 19 embarcaciones acataron la orden de regresar a Irán, lo que refuerza la idea de que la presión militar continúa pese a los gestos de distensión.

 

Por su parte, Arsenio Domínguez, secretario general de la Organización Marítima Internacional de la ONU, afirmó que su organismo está “verificando actualmente el reciente anuncio sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, en cuanto a su cumplimiento con la libertad de navegación para todos los buques mercantes y el tránsito seguro mediante el esquema de separación de tráfico establecido por la OMI”.

 

En ese contexto, la reapertura del estrecho aparece como un gesto calculado de Teherán en un momento clave de las negociaciones. A pocos días del vencimiento de la tregua, la medida es interpretada como una señal positiva hacia un eventual acuerdo marco que ponga fin al conflicto. Desde la Casa Blanca, incluso, dejaron trascender que podría retomarse en las próximas horas una nueva ronda de negociaciones en Pakistán, con posible participación del propio Trump.

 

De hecho, Trump destacó nuevamente el viernes el rol de Pakistán en el proceso diplomático: “Gracias a Pakistán y a su gran primer ministro y mariscal de campo, dos personas fantásticas”.