La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) decidió suspender de forma preventiva la habilitación de una empresa radicada en Mendoza y vedar la venta de todos sus productos en el territorio argentino, luego de advertir serias anomalías en su operatoria. La disposición fue oficializada mediante la Resolución 2376/2026, difundida en el Boletín Oficial.

El expediente se inició tras una inspección realizada por el Instituto Nacional de Productos Médicos, en el contexto del trámite de renovación de la autorización que permitía a la firma desempeñarse como distribuidora interjurisdiccional.

Durante las verificaciones, los inspectores detectaron inconsistencias en los domicilios declarados por la compañía. En uno de ellos funcionaba desde hacía unos seis meses una escuela de boxeo, mientras que en otra dirección no se registró ninguna actividad relacionada con la empresa.

Además, el organismo constató que no existían gestiones iniciadas para habilitar una nueva sede operativa, situación que representa una infracción a la normativa vigente. Las reglas actuales establecen que la distribución de productos médicos sólo puede desarrollarse en establecimientos autorizados, sometidos a controles sanitarios y con condiciones técnicas adecuadas para resguardar la salud pública.

Frente a este escenario, la ANMAT resolvió revocar el certificado de habilitación de la firma y prohibir el uso, comercialización y distribución de los artículos asociados a la empresa en todo el país. También dispuso la apertura de un sumario sanitario por posibles incumplimientos a la Ley 16.463 y a la Disposición 6052/2013.

La medida tiene especial impacto en Mendoza, donde la compañía fijaba su domicilio legal y depósitos declarados. El caso vuelve a poner el foco en las fallas dentro de la cadena de distribución de insumos médicos y en el rol fiscalizador del organismo nacional.