El presidente Javier Milei pronunció un discurso significativo durante la cena anual organizada por la Fundación Libertad, ante una audiencia compuesta por más de mil empresarios, dirigentes políticos e intelectuales.

Antes de iniciar su alocución, Milei fue distinguido con el Premio Libertad 2026, entregado por Alberto Benegas Lynch (h), a quien reconoció como una figura destacada en la historia de Argentina.

En su intervención, el mandatario expresó su solidaridad hacia el expresidente Donald Trump tras el reciente intento de magnicidio y advirtió sobre un aumento en la violencia política, especialmente impulsada por sectores de izquierda, que consideró necesario frenar desde sus comienzos.

Milei enfatizó que algunos sectores no aceptan derrotas ni en el plano ideológico ni en las urnas, por lo que llamó al liberalismo a no subestimar esta amenaza.

Además, valoró el papel de la Fundación Libertad en la promoción y defensa de las ideas liberales, anticipando que su discurso mostraría cómo estas ideas son efectivas.

Un punto central del discurso fue la situación económica heredada. El presidente describió el panorama inicial como crítico, señalando que afrontaban cuatro bases monetarias con vencimiento inmediato y nueve bases próximas a vencer en el mes, un escenario que, según explicó, podría haber derivado en una hiperinflación a través de una emisión monetaria descontrolada.

Milei repasó los logros de su gobierno en materia económica y defendió su programa de reformas, reafirmando su compromiso de derrotar la inflación y estabilizar la economía argentina.

Finalmente, el presidente reafirmó la necesidad de continuar con las reformas estructurales y mantener firme la defensa de las libertades individuales para consolidar el crecimiento y la estabilidad institucional del país.